EXPOSICIÓN


TRÁNSITO

Una exposición de Marta Valledor

5.09.2019   |  19.10.2019


Como nueva experiencia de residencia artística durante el verano de 2019, la joven artista Marta Valledor ha sido invitada a desarrollar un proyecto basado en el dibujo y el grabado. Enmarcado dentro de la octava edición de Art Nou como un impulso a la creación emergente y a las nuevas generaciones artísticas, TRÁNSITO es el resultado de su “vuelta a casa”, después de haber estado estudiando en un país extranjero y ajeno (Polonia) durante casi tres años. En este proyecto, Marta quiere conquistar la sensación de libertad creativa que durante sus estudios no ha podido practicar de una forma total. La artista trabaja en una búsqueda constante por la belleza, comprendida desde un punto de vista muy personal y alejada de los cánones estipulados, lo que le hace cuestionarse los diferentes parámetros estéticos (y éticos) de cada persona que se topa. Y aquí se deja llevar, dando importancia al tiempo, en el sentido del término griego kairós, como ese momento indeterminado donde las cosas especiales suceden, como ese instante oportuno para dibujar lo que Barcelona despierta en ella.

Su llegada al barrio de Sant Antoni le permite tomar distancia, observa su gente y sus fachadas, se sienta en las terrazas a dibujar en su cuaderno, bebe café con hielo, entra en contacto con lo cotidiano y se deja inspirar. El calor le agota, el ruido se vuelve protagonista. Absorbe todo lo que una ciudad como esta puede ofrecerle en verano y va más allá. Considera el grabado como parte fundamental del proceso creativo, ya que grabado y dibujo están conectados formando un todo que tiene como resultado ese tránsito personal que experimenta. Y en una primera etapa de la residencia, gracias a la colaboración con la escuela de arte y el espacio de creación Blanc de guix (El Masnou), rescata planchas de cobre preparadas durante el último periodo de sus estudios en Breslavia y las estampa aquí con una actitud mucho más relajada en cuanto al rigor de la técnica. Se permite experimentar, probar con elementos que no conoce o son nuevos para ella, integrar el error del momento y las circunstancias en la propia obra, jugar con lo que hay, disfrutar probando métodos poco ortodoxos, como estampar directamente de un tetrabrik. El resultado le sorprende y entusiasma. Pone los grabados a reposar: en la nevera quedan los últimos girasoles, los cubos geométricos que evocan su sensación de desequilibrio, el propio tendal imaginario donde colgar sus objetos fetiche. No deja de pensar en su vida anterior, el viaje en el tiempo que supuso Polonia inunda sus recuerdos: la rigidez y el mutismo, los perros que rara vez veía, las iglesias, los atardeceres, la basura… El sabor ácido que aún permanece tras la experiencia.

Esta exposición nos invita a acompañar a Marta en su camino de vuelta. Los últimos dibujos de Polonia, ausentes de color y cargados de cierta severidad, nos dan la bienvenida como antesala de un rito de paso. En contraste, su estado de ánimo es ahora fulgurante: ha dibujado mucho durante estas semanas estivales y el color emerge, aparece el movimiento, ruge la cháchara, el tiempo pasa volando en las terrazas, llegan la comida, los brindis, los pies descalzos… Y la frescura inunda sus nuevos dibujos, el trazo excitado enmarca las escenas del aquí y ahora, la solemnidad se diluye. No se quiere perder nada y la quietud de la silla le proporciona la libertad creativa que tanto anhelaba. En ella pasa las horas, en esa silla tubular y metálica que puebla las terrazas de Barcelona. Sentada pierde la noción del tiempo y reflexiona sobre lo que significa “volver”. Dibuja su nueva vida, comparte la inquietud del ¿y ahora qué?, se aleja de todo, rescata su esencia y depura la multitud de estímulos. Una nueva mirada sobre sus grabados le anima a intervenirlos después de la estampación original y se permite por primera vez colorearlos, creando así piezas únicas a partir de la primera serie. Y aquí vemos esa conjunción, la oportunidad que le confiere incorporar todo lo aprendido y al mismo tiempo estar abierta a la posibilidad de que una vez, siempre, todo es nuevo. Las ideas preestablecidas pierden fuerza, la esencia aflora, el juego impera. Esta exposición se inaugura como la grieta de luz que Barcelona abre en la práctica artística de Marta Valledor tras su época de estudiante, como una vía que le da la bienvenida al futuro. Con una treintena de dibujos originales, tres series de grabados, una de las cuales ha intervenido en color, y una publicación de artista, da por cerrado un capítulo y abre otro. El intersticio entre ellos le hace tener muy presente la importancia de ambos.

Centro de arte y creación contemporánea que desarrolla su actividad como galería, residencia para artistas, productora y comisaria de proyectos, editorial de libros de artista y escuela de inspiración.

Situado en el barrio de Sant Antoni de Barcelona, está enfocado en el trabajo interdisciplinar y colectivo, con la voluntad de apoyar el talento local e internacional y con un profundo compromiso de escucha para fomentar el potencial creativo de personas y grupos.


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