Ciudad fractal

Juan Escudero (2018)

Gran parte del interés que despiertan los mapas y los planos quizá sea debido a la posición celestial que ocupa el usuario. Mirar un plano es adoptar la posición de Dios, que lo mira todo desde el cielo.

Seguramente Idelfons Cerdá se percataba de este control cuando trazaba calles, avenidas y plazas con tiralíneas sobre Barcelona y quiso diseñar una ciudad más justa. Además, de haberse llevado a cabo en su totalidad, el Plan Cerdá proyectaba una ciudad utópica, descentralizada y horizontal. Ha quedado su trazado original en forma de cuadrícula de esquinas achaflanadas, proporciones muy aireadas y luminosas, pero no se terminó de llevar a cabo la idea de manzanas abiertas con jardines interiores, que era la parte lúdica del proyecto. La parte no productiva sino más reproductiva, que ocupaba el Ensanche en su totalidad.

Al parecer, Cerdà tenía interés por la cábala y su Plan está relacionado con las diez sefirot (esferas) o Árbol de la vida hebreo. Así, su concepción moderna de la ciudad tiene inspiración divina pero está al servicio del urbanismo como ciencia capitalista. Para mí, una alternativa utópica para la Barcelona de 1860 sería ecológica. La vida en el centro. Una ciudad menos funcionalista, menos pensada para la producción, más heterogénea y preparada para la diversidad, que supere el modelo de geometría euclidiana y la separación de funciones y acepte los modelos en red. En mi ciudad utópica la gente tiene tiempo y lo disfruta. La organización es entrópica, fractal y a escala humana.

El crecimiento fractal crea estructuras similares en cualquier escala y tiempo. De esta forma, algo pequeño y rápido, como una luna de coche rota en segundos, puede parecerse a una ciudad construida durante 2000 años, cambiando el dios que controla desde el cielo para volver la inteligencia de la naturaleza.

Centro de arte y creación contemporánea que desarrolla su actividad como galería, residencia para artistas, productora y comisaria de proyectos, editorial de libros de artista y escuela de inspiración.

Situado en el barrio de Sant Antoni de Barcelona, está enfocado en el trabajo interdisciplinar y colectivo, con la voluntad de apoyar el talento local e internacional y con un profundo compromiso de escucha para fomentar el potencial creativo de personas y grupos.


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